| El varicocele es
una patología caracterizada por un mayor desarrollo de las
venas del cordón espermático; consiste en la elongación,
dilatación y tortuosidad de las venas espermáticas
dentro del plexo pampiniforme, asociado con la presencia de reflujo
sanguíneo durante las maniobras de Valsalva.
Existen dos Tipos de Varicocele:
El Varicocele Idiopatico: Esta causado por válvulas incompetentes
en la vena espermática interna, que permite el paso retrogrado
de la sangre a través del cordón espermático
en el plexo pampiriforme. Se presenta en un 98% en el lado izquierdo
(testículo izquierdo) y se detectan en varones entre los
15 y 25 años y es la causa corregible mas común de
infertilidad masculina.
El Varicocele Secundario: Es la consecuencia de un aumento de la
presión venosa sobre la vena espermática interna o
sus tributarias por una causa secundaria reconocible.
El varicocele derecho es raro, menos del 2% en hombres normales
o infértiles y es frecuentemente secundario a compresión
u obstrucción de la vena cava o la vena espermática.
El varicocele bilateral es poco común en hombres sanos jóvenes
(0 al 1%), pero es encontrado a la palpación en cerca del
20% de pacientes infértiles.
La relación entre varicocele y subfertilidad masculina ha
sido reconocida desde el siglo XIX; en 1955 Tulloch estimuló
la reparación del varicocele para el tratamiento de infertilidad
masculina, cuando reportó el embarazo en la compañera
de un paciente previamente azoospérmico, luego de la corrección
quirúrgica bilateral.2 En 1962 Charney discutió
el efecto del varicocele en la fertilidad masculina y reportó
mejoría en la calidad del semen, luego de la corrección
de esta lesión; poco después MacLeod describió
anormalidades en los espermogramas asociados a la presencia de varicocele,
dadas por disminución en la concentración de espermatozoides,
en la motilidad y en un aumento de alteraciones morfológicas
en el semen. Steckel en 1993 muestró datos sugiriendo que
los varicoceles de mayor tamaño, eran más lesivos
en la calidad del semen que los pequeños.
Diagnóstico
Para el diagnóstico del varicocele se han implementado múltiples
métodos que varían en complejidad; su valor clínico
está determinado por la facilidad de implementación,
relación costo beneficio, carácter invasivo, sensibilidad
y especificidad.
Diagnóstico Clínico. Es el método
más común de detección; tiene la ventaja de
ser poco costoso y no invasivo. El examen físico para varicocele,
aunque es adecuado para lesiones grandes puede ser inadecuado para
diagnosticar lesiones pequeñas, tiene la desventaja de ser
subjetivo y dependiente de la experiencia del examinador. La tasa
de falsos negativos del examen físico frente a la ecografía
es del 23% y la de falsos positivos es del 24%.
Ultrasonografía escrotal. Existen dos métodos de evaluación
ecográfica del varicocele, la Ecografía con escala
de grises y la Ecografía Doppler.
La ecografía con escala de grises se propone como un método
sensible y no invasivo en la detección de varicoceles. En
1986 McClure y Hricak reportaron la evaluación de 50 hombres
subfértiles usando esta técnica, notaron que 25 (50%)
de estos pacientes tenían varicocele al examen físico,
mientras 34 (68%) tenían varicocele al examen ecográfico.
En el grupo control, de 25 pacientes evaluados antes de vasectomía,
4 (16%) tenían varicocele al examen físico comparado
con 8 (32%) detectados en la ecografía.
En 1991 McClure nuevamente reportó el uso de la ecografía
escrotal en la evaluación del hombre subfértil. Comparó
los resultados de la corrección quirúrgica de varicoceles
clínicos (detectados al examen físico) con los subclínicos
y notó que ambos grupos de pacientes se beneficiaron de la
reparación del varicocele, evidenciando que el grupo subclínico
mostró una mejoría ligeramente mayor en la calidad
del semen que los pacientes con lesiones clínicamente identificables.
Con el refinamiento del hardware y el software, la Sonografía
Doppler Color ha encontrado aplicaciones mayores en la evaluación
de distintas patologías. En el diagnóstico del varicocele,
el Doppler tiene una relevancia mayor desde el punto de vista fisiológico
que la dada por la escala de grises, como quiera que el Doppler
demuestra el estado actual de reflujo venoso, más que el
diámetro de las venas, por lo que pacientes con diámetros
normales pero con flujo anormal pueden ser identificados. Petros
consideró el hallazgo de reflujo al plexo pampiniforme, detectado
por Doppler, como diagnóstico de varicocele a pesar del tamaño
de las venas.
En el estudio de Meacham en 1994, con sujetos sanos voluntarios
sin antecedentes de infertilidad, se identificó inicialmente
un grupo que tenía alteraciones en el espermograma, de los
cuales el 35% tenía reflujo venoso y de los pacientes con
espermograma normal el 31% tenía reflujo. Estos resultados
indican que el Doppler puede identificar un grupo de pacientes y
hacerles diagnóstico de varicocele, aunque tengan examen
físico normal y evaluación ecográfica negativo;
apoyando las observaciones de Petros, de que el Doppler es más
sensible que el examen físico en la evaluación del
hombre subfértil, al parecer el reflujo a las venas gonadales
está presente en una minoría de la población
general normal.
La fertilidad y los parámetros de los espermogramas pueden
mejorar con el reparo de varicoceles grandes y pequeños,
de tal manera que la detección de varicoceles aún
subclínicos es importante en el hombre infértil.
La ecografía Doppler tiene ventajas adicionales más
allá de su sensibilidad. Al detectar flujo venoso más
que ectasia, puede ser útil en la evaluación de pacientes
con posible recurrencia luego de la corrección quirúrgica,
es difícil saber cuando una vena ectásica, recobrará
su diámetro luego de la corrección; entonces al evaluar
pacientes en el postoperatorio y encontrarse venas aún dilatadas
se establece un dilema, pero al evaluar con Doppler y encontrar
reflujo se documentan fallas en el tratamiento; por el contrario,
la ausencia de reflujo significa una adecuada corrección.
En 1997 Chiou et al. proponen un nuevo sistema de evaluación
con sonografía Doppler para el diagnóstico de varicocele
y lo comparan con el examen físico, tomando:
El máximo diámetro venoso.
La presencia de plexo venoso y la suma de los diámetros venosos
en el plexo.
El cambio de flujo con la maniobra de Valsalva.
Califican cada uno de estos parámetros con rangos que van
de 0 a 3 puntos y una sumatoria mayor de 4 es diagnóstica
de varicocele. Reportan una sensibilidad del 93% y especificidad
del 85%, comparado con una sensibilidad del 53% y especificidad
del 91% del Doppler, con los criterios comúnmente usados
(diámetro venosos mayor de 3mm o más) con respecto
al examen físico.
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