| ¿Qué
es?
Es una enfermedad inflamatoria de unas glándulas localizadas
en la piel (glándulas apocrinas), que se manifiesta con inflamación
y formación de abscesos (colecciones de pus) de los cuales
pueden resultar fístulas y tractos fibrosos profundos, con
exudación fluctuantes de los abscesos e intenso dolor con
limitación de la abducción del hombro.
Incidencia
Esta patología es más frecuente en mujeres jóvenes,
con la excepción de la localización perineal que parece
ser más frecuente en el sexo masculino. Suele comenzar alrededor
de la pubertad. No se observa carácter familiar.
Aunque es mas habitual su aparición en las axilas, puede
encontrarse en otras áreas donde se encuentran estas glándulas
tales como: región genital, inguinal, perianal y umbilical,
cuero cabelludo y en la areola mamaria).
¿Cuáles son sus síntomas?
El comienzo de la enfermedad puede ser insidioso con:
-Sensación de ardor
-Prurito
-Calor
-Aumento de sudoración
Conforme se desarrolla el proceso inflamatorio, puede asociarse
a aumento de tamaño de los ganglios linfáticos subcutáneos.
Cuando evoluciona, se producen episodios de secreción y la
evolución puede ser hacia la resolución y cicatrización
espontánea o bien la aparición de recurrencias y remisiones
cíclicas con la formación de inflamaciones, abscesos
y cavidades profundas.
¿Cuál es el tratamiento?
Entre los procedimiento para tratar esta afección podemos
citar:
Los casos iniciales agudos pueden tratarse mediante la administración
de antibióticos por vía oral o local, junto con analgésicos
antiinflamatorios si el dolor es intenso.
Sin embargo, cuando estos fracasan, hay que hacer uso del tratamiento
local: incisión y drenaje del absceso purulento.
Los gérmenes implicados suelen ser variados: estafilococos,
Proteus ssp, estreptococos anaerobios. Es importante realizar un
cultivo y antibiograma para guiar el tratamiento antibiótico
adecuado específico en cada caso.
Si pese a los procesos anteriores la patología no sede, como
último procedimiento el mejor tratamiento es la extirpación
quirúrgica de la piel del tejido subcutáneo afectado.
Pronostico
Los resultados, cuando los tejidos afectados son completamente extirpados,
suelen ser buenos, con buena cicatrización y ausencia de
recidiva de la infección. Pero si los tractos fistulosos
residuales y las glándulas afectadas no se extirpan completamente,
es común que se produzcan retrasos en la cicatrización
e infección.
Otro aspecto importante del tratamiento es la necesidad de rehabilitación
con ejercicios para mantener la abducción del hombro, ya
que estos pacientes han sufrido de limitación de la movilidad
de esa articulación durante prolongados periodos antes de
la intervención.
Recuerde no automedicarse ni este ni ninguna patología que
padezca, ya que cada caso lleva un tratamiento determinado.
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