Muchas madres,
sobre todo las primerizas se ponen ansiosas pues ya quieres conocer
a tu bebé, poder tocarlo, saber cómo es, pero cómo
saber cuándo ha llegado verdaderamente el momento. La duda
de no saber cómo se dará todo las inquieta. Por eso,
cuánto más informadas estemos, mejor.
Hoy por hoy la medicina no puede establecer el momento exacto en
que llegará tu hijo. La mayoría de los partos ocurre
entre las semanas 37ª y 40ª de gestación, en torno a los
280 días desde la fecundación, y esos son los datos
que sirven a tu médico para orientarse.
Los síntomas o señales de que ya llegó
el tiempo de dar a luz incluyen:
Un sangrado abundante el cual puede indicar una placenta previa
Desprendimiento de placenta o ruptura de seno marginal
También se presentará expulsión de agua, la
cual debe ser clara, transparente y con olor a semen.
Contracciones cada 2 ó 3 minutos y cuando la dilatación
de la vagina alcance y supere los 4 centímetros no hay duda.
Es hora del parto.
Además, los movimientos del bebé disminuirán.
A este signo en particular hay que prestarle mucha atención,
pues pueden significar cosas más graves. Asimismo, pueden
aparecer otras alertas como presión alta, dolor de cabeza
o cierto mareo.
La fiebre así como otros síntomas son señal
de complicaciones como presión arterial o diabetes y no propiamente
del parto.
Cuando estas señales se presentan se debe acudir inmediatamente
a un centro médico. De igual forma, si se expulsa cualquier
líquido por la vagina, se experimenta algún dolor
fuerte en cualquier parte del cuerpo, visión borrosa, dolor
o ardor al orinar, o se tiene cualquier síntoma de infección,
se nota una disminución o desaparición de los movimientos
del bebé por más de 8 horas , o hay más de
cuatro contracciones por hora, es urgente que se llame al médico,
pues el bebé está naciendo o hay riesgo de poner en
peligro al bebé o incluso a tí misma.
Para saber que el ansiado momento ha llegado, es necesario que la
mujer presente un ritmo de contracciones con cierta regularidad,
por ejemplo 2 contracciones cada 10 minutos (que no necesariamente
deben ser seguidas), acompañadas de molestias en la parte
baja de la columna o del abdomen. Un segundo indicio es la dilatación,
es decir, que el cuello del útero presente alguna modificación,
que puede ir de 0 a 10 cms., medida que realiza el médico
o la matrona, vía tacto vaginal y que indica que el niño
está listo para nacer".
Otro indicio del parto es el rompimiento de la bolsa de líquido
amniótico, líquido abundante, tibio y transparente,
parecido al agua. Sin embargo, no todas las mujeres lo presentan
y a algunas se les rompe artificialmente al momento del parto.
También puede darse el caso de mujeres que no tengan ninguna
molestia que les indique que el proceso de gestación llegó
a su fin.
Lo importante es esperar hasta las 40 semanas promedio, pues si
el embarazo ha sido normal, no es necesario interrumpirlo. En algunos
casos se puede llegar a la inducción, que es la provocación
de contracciones uterinas que conducen al parto, pero que sólo
se indica por razones de enfermedad en la madre, antes o durante
el embarazo y por causas fetales, por ejemplo, restricción
del crecimiento intrauterino o un niño demasiado grande,
entre otras".
Existe también la posibilidad de inducir el parto pasadas
las 40 semanas de embarazo, cuando las condiciones para el parto
no se han generado, es decir, no hay contracciones ni apertura del
cuello uterino. La inducción se provoca mediante la inyección
por vía endovenosa de la hormona ocitocina, que es la que
produce las contracciones.
En cualquier caso, una vez en la sala de partos, podemos
encontrarnos con varias opciones:
-Parto vaginal sencillo
-Parto con fórceps
-Parto con ventosa
-Parto con espátulas
-Parto por cesárea
Mas detalles de los tipos de parto en la próxima edición
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