Perfume, según
el Diccionario de la Real Academia, significa “sustancia que
se utiliza para dar buen olor a personas o cosas”. Sin embargo,
cada fragancia posee un valor personal diferente:
-Pasión
-Misterio
-Fuerza
-Frenesí
-Provocación
-Fascinación
-Obsesión
-Hechizo
-Atracción
-Recuerdos de momentos mágicos
Consejos para escoger el aroma ideal
El mismo perfume huele de una determinada forma en cada persona,
influye la cantidad de agua que se tienen en la epidermis, la temperatura
corporal, la secreción sebácea, y el ph de la piel.
A primera hora de la mañana, las facultades olfativas están
más sensibles, es la mejor hora para ir en busca del perfume.
Ese día es mejor no utilizar ningún perfume para evitar
las mezclas o cualquier otra referencia olfativa.
No es aconsejable probar más de tres perfumes, después
de oler cuatro o cinco fragancias se pierde el olfato y lo más
probable es que se confundan los aromas.
Jamás se debe oler el perfume directamente del envase, es
preferible olerlo en la distancia. El mejor método es vaporizar
un poco en el aire y oler y sentir el desarrollo de la fragancia.
Si se quiere probar en la piel, las muñecas es el lugar idóneo.
No frote una muñeca contra la otra, destruye la estructura
de la fragancia y se evapora antes.
No se debes caer en el error de elegir un perfume porque te gusta
como huele en otra persona, la química personal lo transforma.
Cuando sientas que un aroma se funde en tu piel, se armoniza con
tus sentimientos y se adapta a tu personalidad, entonces cómpralo.
Recuerda que la personalidad, la piel, el carácter, la profesión
tienen mucho que decir a la hora de elegir el perfume.
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