Sirve de poco
que estés al ultimo grito de la moda, que lleves el look
mas chic en tu cabello, o los más deslumbrantes accesorios,
si el cuidado de tu rostro está en último plano tu
lista de prioridades.
Recuerda que la cara es el espejo del alma y el cuidado de ella
depende en gran medida de tu alimentación y dedicación.
Para mantener un cutis joven y saludable sólo necesitas unos
minutos diarios, adoptarlo como parte de tu rutina y mantener una
adecuada dieta.
Aunque saber elegir los productos adecuados para tu tipo de rostro
es importante, debes tener en cuenta que no solo los cosméticos
hacen el trabajo de mantener tu rostro resplandeciente, el principal
aliado para luchar contra los signos del envejecimiento es una vida
sana y saludable.
No olvides darle a tu rostro el cuidado especial que se merece,
para esto ten en cuenta los siguientes consejos y en una semana
notarás un cambio eficaz.
Para que tu rostro esté radiante todos los días, necesitas
eliminar todo aquello que impida su libre respiración como
el maquillaje, el polvo. Nunca se te ocurra acostarte sin limpiar
tu cara. Si duermes con el maquillaje tu piel absorberá todo
tipo de impurezas y se “marchitará”.
Dormir. Es básico respetar los ritmos y
horarios de sueño para mantener tu piel más joven
y saludable.
Beber ocho vasos de agua diarios, por lo menos uno en ayunas para
eliminar tóxicos, y hacer ejercicios de respiración
unos minutos durante la mañana con la ventana abierta.
Recuerda que la contaminación y los rayos solares son enemigos
de la piel y acentúan el envejecimiento. Para contrarrestar
sus efectos debes usar protector solar consumir frutas o alimentos
ricos en vitamina C y antioxidante.
Adoptar una visión positiva y divertida de la vida es muy
importante. No olvides reír y sonreír cada vez que
se presente la oportunidad, aunque estés a solas. Recuerda
que la alegría es un aliado de la belleza.
Una buena nutrición. Recuerda que esto alimenta
tu piel directamente, y se refleja con la suavidad y el color natural
que le otorgas a tu rostro. Las comidas procesadas, las salsas,
los condimentos químicos y las gaseosas no sólo afectan
directamente tu piel sino que ponen en peligro tu salud.
Aún en los momentos de mayor tensión y estrés
debes aprender a relajarte para destensar los rasgos que gradualmente
van dejando sus huellas. Aprende a respirar calmadamente y buscar
lugares y momentos para distensionarte.
Humectar tu rostro. Exfoliar y humectar tu piel
te ayuda a mantenerla tersa y libre de suciedad. Esto también
te sirve para cerrar los poros demasiado abiertos. El agua mineral
bien fría es un gran aliado.
Recuerda que el tabaco no sólo es enemigo número uno
de la salud sino también de tu rostro. Evitar su consumo
es clave para el resplandor de tu piel.
Mascarillas naturales. Es importante que por lo
menos una vez a la semana apliques productos naturales macerados
en tu rostro, según la necesidad de tu piel. Estas sirven
principalmente para retirar células muertas, rejuvenecer
y darte un respiro a la piel.
Si sigues estos consejos te aseguro que tu piel no sólo te
lo agradecerá sino que te sentirás aún más
bella y saludable. |