Probablemente todos
los padres han experimentado el siguiente escenario alguna vez:
se despiertan a media noche para encontrar a su hijo parado al lado
de su cama, encendido, acalorado y sudando. La frente de su pequeño
está caliente. Inmediatamente sospechan que su hijo tiene
fiebre pero no están seguros de qué hacer a continuación.
Un beso suave en la frente o tocar levemente la piel de su hijo
suele ser suficiente para saber si tiene fiebre. Sin embargo, este
método para medir la temperatura (denominado temperatura
táctil) depende de la persona que la toma y no ofrece un
nivel exacto de la temperatura del niño.
Con un TERMÓMETRO fiable, puede saber si su hijo
tiene fiebre cuando su temperatura esté en alguno de los
siguientes niveles:
- oral (en la boca) ,99,5 grados Fahrenheit (37,5 grados centígrados)
- rectal (en el recto), 100,4 grados Fahrenheit (38 grados centígrados)
- axilar (bajo el brazo), 99 grados Fahrenheit (37,2 grados centígrados)
¿Qué tipo de termómetro debería
utilizar?
Independientemente que elija termómetro digitales, electrónicos,
chupete, tira plástica, o de mercurio. Asegúrese de
saber usarlo correctamente para obtener una lectura precisa. Conserve
y siga las recomendaciones del fabricante.
Es importante recordar que la fiebre en sí no es una enfermedad;
la mayoría de las veces es síntoma de un problema
subyacente.
Las causas potenciales de la fiebre son:
Infección: La mayoría de las fiebres
se deben a una infección u otra enfermedad. Al estimular
los mecanismos naturales de defensa, la fiebre ayuda al cuerpo a
combatir las infecciones.
Exceso de ropa: Los bebés, especialmente
los recién nacidos, pueden tener fiebre si están demasiado
abrigados o se encuentran en un ambiente caluroso puesto que no
pueden regular su temperatura corporal.
Inmunizaciones: Los bebés y los niños
pueden presentar algo de fiebre tras la administración de
una vacuna.
Qué suministrarle para aliviar las molestias?
en la mayoría de los casos, la fiebre solo debe ser tratada
si causa malestar a su hijo. He aquí algunas cosas que puede
hacer para aliviar los síntomas que suelen acompañar
a la fiebre:
- Dé a su hijo mucho líquido para evitar deshidratación.
- Vista a su hijo con ropa ligera y cúbralo con una sábana
o cobija fina.
- Bañe a su hijo con una esponja para que se sienta más
cómodo y ayudar a que le baje la fiebre. Utilice solo agua
tibia; el agua fría puede causar escalofríos, lo que
suele aumentar la temperatura corporal.
- En general, deje que su hijo coma lo que quiera (en cantidades
razonables) pero no le obligue a comer si no le apetece.
- Es mejor que el niño no vaya a la escuela o a la guardería
si tiene fiebre.
Siempre les recomendamos que no medique al niño hasta consultar
a su pediatra para eliminar todo tipo de dudas.
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