Los miomas, más
conocidos como "fibromas o leiomiomas" son tumores benignos
más frecuente que se desarrollan en la pared del útero.
Pueden presentar diferentes tamaños y en la mayoría
de los casos se presentan en forma múltiple. Puede ocurrir
la miomatosis Uterina asintomática en un 40-50% de las mujeres
mayores de 40 años, es mas frecuente en mujeres de raza negra
que en la blanca y la causa que los produce es aún desconocida.
Se estima que se encuentra en por lo menos 20% de todas las mujeres
en edad reproductiva, provocando (de acuerdo a su tamaño
y localización) dolor abdominal o sensación de peso
en abdomen inferior, menstruaciones de mayor cantidad o duración
que lo habitual, sangrado ínter menstrual, Hemorragias profusas
en ocasiones, aumento del volumen del abdomen.
En la mayoría de los casos los diagnostíca el ginecólogo
cuando durante el examen, percibe un aumento del tamaño o
cambios en la forma del útero. Para confirmar la presencia
de un mioma se realiza la ecografía ginecológica abdominal
o transvaginal.
Los síntomas más frecuentes son:
Sangrado uterino anormal: Aumento de la cantidad de sangre menstrual
(menorragia), aumento de los días de menstruación
(hiper-menorrea), aumento del número de ciclos (poli-menorrea)
y sangrado irregular y abundante (meno-metrorragia).
Los miomas suelen acompañarse de hiperplasia endometrial
motivo por el cual debe realizarse legrado biopsia para descartar
alguna patología concomitante como por ejemplo adenocarcinoma,
pólipo endometrial o un factor funcional.
Dismenorrea: Dolor con los periodos menstruales
Masa abdominal: Por crecimiento exagerado de los
miomas
Infertilidad: Incapacidad para procrear. Solo en
un 3% de los casos.
Dispareunia: Dolor con las relaciones sexuales.
Obstrucción: Alteración en la evacuación
urinaria o intestinal.
De acuerdo a su localización los miomas se clasifican
en:
Sub-mucosos: Hacia adentro de la cavidad uterina
(endometrio).
Intra-murales: Dentro de la pared muscular del
útero.
Sub-serosos: Hacia fuera de la pared del útero.
Cervicales: Dentro del cuello del útero.
Intra-ligamentarios: Dentro de los ligamentos de
sostén del útero
En algunos casos pueden ser causantes de problemas de fertilidad
o traer trastornos en la evolución normal de un embarazo
produciendo amenaza de aborto o parto prematuro.
El tratamiento de los miomas depende del cuadro clínico de
la paciente. Las hemorragias pueden tratarse con medicamentos, pero
si éstas no ceden el tratamiento es el quirúrgico.
Tratamientos:
Dependiendo de la edad de la paciente y del tipo y la gravedad de
los síntomas producidos por los miomas, el Ginecólogo
en conjunto con la paciente deberán escoger el tratamiento
de elección más conveniente, teniendo en cuenta el
deseo de paridad futura y el deseo de conservar el útero.
Existen dos tipos de enfoques terapéuticos para tratar
la miomatosis uterina:
Tratamiento Médico-Conservador: Anti-estrógenos (progestagenos,
análogos GnRH): Se usan medicamentos para bloquear el crecimiento
de los miomas y reducir su tamaño, es temporal debido a que
su uso por más de seis (6) meses aumenta el riesgo de osteoporosis.
Tratamiento Quirúrgico: Si la paciente desea
tener más embarazos en el futuro, y las condiciones de los
miomas lo permiten, se debe considerar la posibilidad de la extracción
de estos únicamente (Miomectomia). En caso de no desear paridad
futura o la gravedad y la localización de los miomas lo indiquen,
la extracción total del útero debe ser la cirugía
de elección (Histerectomía Total). Para tomar esta
decisión la paciente y su pareja deben estar seguros de ella.
(ver articulo Histerectomía).
Los miomas son tumores benignos del músculo uterino (matriz),
que tienen formas, localizaciones y tamaños variables, lo
que produce la gran cantidad de síntomas propios de ellos.
Aproximadamente el 20% de las mujeres sufren de esta enfermedad
antes de la menopausia. Menos del 1% de las pacientes con miomas
uterinos presentan degeneración sarcomatosa, lo que significa
que se convirtieron en tumores malignos.
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