Cada olor evoca
un momento de nuestra vida. Una brisa ligera nos envuelve en recuerdos
escondidos en la memoria. Cuando somos niños, esas fragancias
tan comunes forman parte de la vida cotidiana, se asientan en nuestra
percepción sin darnos cuenta, y con el tiempo se nos olvida
que siguen ahí esperando que las rescatemos.
Esencias de hogar
Buscar un olor que nos evoca uno de los mejores momentos de nuestra
vida no es tarea fácil. El aroma de un guiso de nuestra abuela,
el olor a hierba recién cortada, aquel armario que destilaba
lavanda, jazmín o hierbabuena son esencias impagables de
la memoria.
“El olfato es el sentido que más se fija en
la memoria"
La capacidad olfativa de algunas personas es tan intensa que perciben
hasta la más mínima variación de un aroma en
el aire. Sin embargo, todo se puede transformar a nuestro gusto.
En un día de pleno verano, el evocador “Brandy añejo",
el “Aire de Montaña” la “Peonía
Real” nos trasladan al pie de la chimenea y al calor de sus
llamas en el salón, mientras reposamos en un cómodo
sofá.
Para los niños
Para la habitación de los niños nada como los apetecibles
“Tuttifruti goloso” y “Hola banana Split”
dando olor a sus estanterías y juguetes; y para el dormitorio
la sugerencia es “Brisa marina” o “Madera de rosa”.
A ellos se añade el fresco aroma de tierra húmeda
del jardín; el perfume familiar del jabón de Marsella
o el cálido aroma de la leña ardiendo en la chimenea.
Una esencia, una estancia
En cada hogar hay que “desarrollar todos los sentidos y lograr
atmósferas sensuales, equilibradas y agradables.
Para ello contamos con ambientadores aromáticos capturan
los olores más exóticos del mundo como: Rosas, sándalo,
bergamota, lavanda, entre otros.
La capacidad olfativa de algunas personas es tan intensa que perciben
hasta la más mínima variación de un aroma en
el aire. Sin embargo, todo se puede transformar a nuestro gusto.
En un día de pleno verano, el evocador "Brandy añejo",
el "Aire de Montaña" la "Peonía Real"
nos trasladan al pie de la chimenea y al calor de sus llamas en
el salón, mientras reposamos en un cómodo sofá.
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