Cuando pensamos
en la alimentación de nuestros hijos, lo que más nos
preocupa es brindarles alimentos que los nutran y sirvan de base
para su crecimiento, y por su puesto a ellos también les
interesará un buen sabor.
Día a día, vivimos en un mundo en donde la variedad
de alimentos es cada vez mayor. Una de las ventajas de los nuevos
alimentos es que intervienen en la función gastrointestinal
manteniendo el equilibrio de la flora, a través del enriquecimiento
con prebióticos.
¿Qué son los prebióticos?
Los prebióticos son ingredientes alimentarios, generalmente
hidratos de carbono no digeribles, que poseen un efecto favorable
sobre la flora intestinal porque estimulan selectivamente el crecimiento
y/o la actividad de las bifidobacterias en el colon.
Entre los beneficios potenciales que los prebióticos ofrecen
a la salud cabe mencionar:
1. Aumentan la absorción de minerales, en especial calcio
y magnesio en el organismo.
2. Mejoran la función intestinal (actúan como fibra).
3. Reducen el riesgo de enfermedad cardiovascular asociada con el
aumento de los triglicéridos y disminuirían el riesgo
de cáncer.
4. Aportan menos calorías que la grasa y el azúcar
(1 a 1,5 calorías por gramo).
5. Utilizados como sustitutos de grasa en productos bajos en grasas,
por ejemplo, lácteos, helados, postres, grasa, mejoran la
textura y el sabor (otorgan suavidad y cremosidad).
6. Se utilizan como sustitutos del azúcar por su menor aporte
calórico.
7.Reducen los síntomas de intolerancia a la lactosa porque
facilitan la digestión de la leche.
8. Mejoran el estado inmológico.
9. Reducen el riesgo de diarrea.
El uso de prebióticos puede mejorar no sólo la salud
del tubo digestivo sino las funciones de inmunidad del organismo.
Así, que cuando alimentas a tu bebé con este tipo
de alimentos, puedes estar segura que le estarás dando la
mejor nutrición que puede tener en esta hermosa etapa de
la vida. |