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nuestra vida moderna y acelerada podemos observar un drástico
deterioro en lo que llamamos "buenos modales". No tenemos
una explicación exacta de los motivos que nos han llevado
a esto pero es así. Creo que ha llegado el momento de que
intentemos corregir la situación”.
Los buenos modales son el primer paso del comportamiento civilizado.
Los cuales nos dan el impulso para decir las palabras y mostrar
el comportamiento que nos distingue del resto del reino animal.
Los buenos modales son mucho más que no poner mala cara al
puré de papas, y recordar de decir siempre "por favor"
y "gracias". Es muy importante enseñarles a los
niños que, lo mismo en casa, en el aula o en el patio de
juegos, se deben practicar el respeto y la cortesía con los
demás.
Los expertos aseguran que los buenos modales no son algo con lo
que se nace. Los niños necesitan que alguien les enseñe
normas de cortesía. La etiqueta y el respeto adecuado hacia
los demás deben inculcárseles a los niños y
jóvenes para que puedan ser adultos corteses.
¿Cómo inculcarles buenos modales a nuestros hijos?
· Pues mostrando buenos modales en casa día a día.
Los niños oyen los sermones, pero practican lo que ven. Los
padres, entonces, deben "predicar con el ejemplo" si quieren
que las buenas maneras se conviertan en parte de la esencia de sus
hijos. Y deben comenzar este proceso cuando los niños son
bien pequeños.
· Las buenas maneras, como la mayoría de los valores,
se deben practicar y vivir en el hogar si queremos que se conviertan
en una parte permanente del carácter de nuestros niños.
· No debemos esperar que la escuela asuma la responsabilidad
primaria de enseñar buenos modales. Siete horas al día
durante nueve meses al año no hacen un tiempo suficiente
para instalar principios duraderos o valores morales (en un año,
un niño pasa 1.253 horas en el colegio y 7.507 horas fuera
de él). Los maestros pueden forzar ciertas conductas ("Pídele
perdón a Juan"), pero no pueden convertir las buenas
maneras en una respuesta automática. Los padres sí.
Cinco reglas que los niños necesitan para demostrar
sus buenos modales:
· Respeto a los demás. Empezando por saludar a la
maestra al entrar al aula, sonreír cuando reconoce a sus
amigos o conocidos, escuchar sin interrumpir cuando alguien les
hable.
· Saber comportarse en público. No levantar la voz
al hablar, pedir permiso para pasar a otros en los pasillos, evitar
usar palabras vulgares, no burlarse de otros.
· Usar las expresiones de buen gusto. Por ejemplo: "Por
favor", "Gracias", "Lo siento", "Perdóneme"
y "Con Permiso".
· Cuidado de su vestuario e higiene. Ponerse ropa limpia
todos los días, cultivar buenos hábitos de aseo físico
y bucal, lavar las manos con jabón antes de comer.
· Tener buen comportamiento en la mesa. Usar los cubiertos
para comer, hablar de temas agradables cuando coman con otros, no
hacer ruidos desagradables y ¡pedir perdón si se nos
escapa alguno!
La cortesía y los buenos modales abren las puertas a una
vida adulta exitosa y feliz. Debemos proporcionarles a nuestros
hijos las piernas que les permitan caminar por esa senda.
Finalmente, un consejo muy importante: practica los buenos modales
en la casa. Los niños prestan más atención
a lo que ven hacer que a lo que les decimos que hagan.
Los buenos modales no se cogen automáticamente: se enseñan
y se aprenden. Un niño o un adolescente no descubre por sí
mismo, por arte de magia, que la dignidad y la amabilidad lo ayudarán
a convertirse en una persona más agradable. Tampoco comprende
por sí mismo que esos atributos le ayudarán a triunfar
y a ser un individuo más feliz. Nosotros debemos enseñar
estos conceptos a nuestros hijos.
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