| El ser humano
como ente social necesita armonizar su comportamiento con todo lo
que le rodea, esto es sus semejantes, el reino animal, la ecología,
el ambiente, en fin todo lo que es el bien moral del universo en
su conjunto.
A diferencia de los animales irracionales que siempre obran por
instinto y no necesitan regular su conducta, los seres humanos nacemos
con un sentido del bien y del mal, nacemos con un principio intrínseco
para percatarnos de lo que es justo e injusto, lo que es la verdad
y lo que es la mentira, sabemos lo que el dañar. Ningún
ser humano juzga que es lo mismo engañar que actuar correctamente,
porque lo que llamamos conciencia es propio de la naturaleza misma
del ser humano.
El ser humano es el único en la naturaleza que posee cuerpo,
alma y espíritu, y es capaz de valorar los actos que desequilibran
su armonía, es capaz de distinguir las normas que deben regir
su comportamiento y saben las actitudes que puedan interferir con
la libertad y el derecho de los demás.
Si buscamos en los textos la definición de lo que es ética
nos dicen que "es la ciencia que fundamenta el
comportamiento moral del ser humano, para adecuarlo al bien del
individuo, la sociedad y el universo". Este concepto
no es meramente subjetivo, sino que va mas allá de lo individual,
de lo sentimental, que además de que busca el bien general
hace que el individuo adecue su comportamiento para el bien de si
mismo.
El bien colectivo debe enmarcar nuestro accionar a lo que son las
normas morales no por coacción, sino por convicción.
Además de los modelos de conducta que cada uno debemos guardar
dentro del universo- sociedad, existen principios que se establecen
como normas de ética en los grupos dependiendo el rol que
desempeñamos en esta: el ingeniero, el plomero, el abogado,
el medico, el zapatero. Etc., que además de llevarlo intrínseco
en si mismo por su formación se establecen reglas de ética
cuyo fundamento principalmente en el caso de los médicos
por ejemplo, es el bienestar y derecho de los pacientes por sobre
cualquier otra consideración.
Si establecemos normas de conducta para aplicar en los distintos
grupos que conforman una sociedad, estas deben ser en base a una
escala de valores, pues no es lo mismo que un zapatero engañe
a un cliente, que un medico a un paciente. Una acción amoral
es mas escandalosa cuando la comete un laico que cuando la comete
un simple ciudadano.
Nosotros los médicos, por el concepto de nuestra formación,
por la fe y credibilidad que se supone inspiramos a nuestros pacientes,
debemos mantener normas y principios que sobresalen con la generalidad
de otras profesiones. Estas normas y estos principios podemos desglosarlos
basándonos en lo que escribió Hipócrates 400
años A.C.:
- Primero no hagas daño (primin non noceres).
- Segundo busca el bienestar del paciente por sobre todas las cosas.
- Ten compasión y respeto por la dignidad humana.
- Sé honesto e integro al prestar tus servicios.
- Capacítate constantemente.
- Que tus honorarios no constituyan una explotación para
el paciente.
- Mantén una comunicación amplia y sincera con el
paciente.
- Si lo consideras necesario, no temas en buscar otras opciones
con los demás colegas.
- No dejes informaciones falsas del servicio que prestas o de los
cargos que cobras.
- No dejes arrastrar tu practica profesional por beneficios económicos
que se derivan de una relación comercial.
- Ve en tu colega a un socio que persigue un mismo objetivo y por
ningun concepto lo difames, no le niegues tu colaboración
y mucho menos lo engañes, y sé lo suficiente humilde
para reconocerle su merito.
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